Una persona inteligente no es de mente cerrada, ni se comporta como una avestruz que entierra su cabeza en la tierra para evitar nuevas ideas y desarrollo. Una persona inteligente no es fácilmente engañada ni acepta ciegamente las ideas, sino que las estudia y las comprende totalmente para luego evaluarlas con su razón; examina estas nuevas ideas y desarrollos por medio de experimentos y de sus experiencias. MCKS